El mejor espacio para aprender a bailar salsa

Salsa Musica Cubana¿Cual es el mejor sitio para bailar salsa? me han preguntado en más de una ocasión, y mi respuesta siempre es la misma: aquél donde más cómodo te sientas bailándola. A mi por ejemplo, uno de los sitios que más me gustan para bailar salsa es en la arena de la playa, por la noche. Cierto que no hay apenas luz, pero la poca que hay no tiene comparación con ninguna iluminación artificial, que hay piedrecitas en el suelo que te clavas por bailar descalzo, que te llenas de arena, que has de bailar con la música del móvil… pero la experiencia es inigualable a la de bailar salsa o bachata en cualquier otro sitio.

Algunos se niegan a bailar si el suelo no es de láminas de madera especialmente tratada. Allá ellos, que yo no voy a renunciar a pasar un rato agradable bailando porque el suelo o cualquier otra circunstancia no sean precisamente las más adecuadas conforme un cuanto menos curioso nivel de exigencia que hacemos a los sitios para bailar en ellos.

¿Y dónde no me gusta bailar salsa? Curiosamente, donde haya una orquesta tocando música de salsa en directo, porque todas las orquestas que conozco, sus componentes parecen estar sordos y ponen los amplificadores a un nivel de sonido, que eso debe de todo menos bueno para los tímpanos. Además que las orquestas suelen tener tan escaso repertorio que para disimular, alargan innecesariamente las canciones, y te puedes pegar tranquilamente un cuarto de hora bailando Juliana por citar una canción de las más versionadas por las orquestas de salsa.

Mi truco si hay orquesta, es bailar lo más alejados de ellos que sea posible, llegando en algunas ocasiones a bailar incluso fuera del bar de salsa donde actúan.

Como hacer amigos bailando salsa

Clases De Vals En MalagaPues como en cualquier otra actividad: hablando. Con la edad hemos perdido la espontaneidad que teníamos de niño, donde nos acercábamos a cualquier persona sea niño o adulto para pedirles que jugaran con nosotros. Y es una lástima, porque casi todo el mundo accedía a nuestras pretensiones. Con la edad, presumimos que la gente piensa de nosotros que andamos buscando otra cosa, y por eso no pedimos lo que nos apetece.

Pero no pasa nada si se te apetece bailar y estás en un sitio donde la gente va precisamente a eso, a bailar, y le pides a alguien que baile contigo. Probablemente esa persona también está deseando bailar y tal vez por los mismos motivos que tu hasta ese momento, no se había decidido a pedírselo a alguien. Si haces eso diez veces una misma noche, a la siguiente ya te será mucho más fácil el continuar el baile con una conversación no muy transcendental, que la gente va a esos sitios a bailar, no a filosofar sobre la respuesta a la pregunta última del mundo, del universo y de la vida.

42.

Al cabo de un par de meses o quizás mucho antes, ya conozcas y te conozcan aún cuando sea de vista muchos de los clientes habituales de ese establecimiento, y poco a poco comencéis a hablar de mil temas, e incluso quedéis para hacer rutas bien gastronómicas bien salseras, por otros sitios.

¿A que ha sido fácil?